lunes, 17 de marzo de 2014

Pocoyó se encomienda a Dios y la animación española mira al exterior

Ahora que Zinkia, la creadora de Pocoyó, está en los papeles por motivos bien diferentes al éxito del muñequito azul, aprovecho para recordar el reportaje que publiqué en Emprendedores en febrero de 2007


Reportaje sobre Zinkia en Emprendedores

Por aquel entonces, Zinkia era una joven y prometedora empresa, que había nacido de la ilusión de unos emprendedores que deseaban que sus hijos creciesen con un referente como Pocoyó y lo recordasen como ellos tenían en su memoria personajes como David el Gnomo, Willy Fogg, D'Artacan... Por cierto, todos ellos salidos de los estudios de la hispanolusa BRB Internacional. Eso sí, desde el principio tuvieron muy claro que esto era un negocio. Y sabían que la manera de monetizar su idea era haciendo hincapié en el negocio que rodea a todo personaje de dibujos: el merchandising.

Sin embargo, todo eso fue en una época muy, muy lejana. Antes de que abandonaran la empresa algunos de los 'padres' de Pocoyó, como Víctor López y los hermanos David Cantolla y Colman López. Esta sería una de sus 'aventuras' juntos, puesto que se conocían desde hacía mucho tiempo. Ya en el siglo pasado, fueron socios en Teknoland, empresa que supieron vender a Terra poco antes del pinchazo de la 'burbuja puntocom'. Vamos, que son auténticos 'emprendedores en serie'. Del grupo fundador de Zinkia sólo quedó el socio financiero, José María Castillejo, quien ahora reclama la ayuda de Dios para que Pocoyó se siga levantando cada mañana.

El resto, liaron el petate y levantaron Vodka Capital, cuya principal creación es la serie de dibujos Jelly Jam, como ya conté en un reportaje sobre la animación 'made in Spain' en Emprendedores. Quizá no hayan conseguido repetir el enorme éxito económico y la repercusión de Pocoyó, que era difícil de igualar... pero la serie ha viajado a unos 165 países, más aún que el amigo de Elly y Pato. Y también han logrado notables éxitos el buen ramillete de empresas de animación que recojo en el citado reportaje.


Reportaje en Emprendedores sobre la animación española

Está claro que en España hay talento. Y fuera de nuestro país también lo están viendo. Según los datos de la última Memoria FAPAE, las ventas internacionales de la producción audiovisual española crecieron un 13,2% en 2012 (últimos datos disponibles), situándose en 94 millones de euros. Pero lo más reseñable es que ya no sólo vendemos cine, que era lo que se hacía hasta ahora, sino que también exportamos series y programas de televisión, así como películas y series de animación. Dicha memoria señala que el 26% de la exportación ya corresponde a animación. Además, según la federación Diboos, el 62% de las empresas de animación españolas exportan y nuestro país es un referente internacional. Estas compañías facturaron 306 millones de euros en 2011, obteniendo entre el 38% y el 70% de estos ingresos de las ventas internacionales.

Insisto en el mensaje: en España sabemos hacer las cosas tan bien o mejor que en cualquier otro lugar del mundo. Sólo nos falta creérnoslo y un poquito más de apoyo de las instituciones. Y no me refiero a subvenciones. Vale con no poner 'palos en las ruedas' a los emprendedores.